Beneficios de comer frutas y verduras

Las frutas y verduras son la base de una alimentación saludable y poseen propiedades tanto para la prevención como la curación de muchas enfermedades. Nuestra sociedad está cada vez más concienciada por la salud y los hábitos de vida saludables. Cuidar nuestra alimentación mediante una dieta basada en frutas, verduras y hortalizas es un elemento clave para alcanzar un estilo de vida más saludable y mejorar nuestra salud.

Desde Los Mellizos reivindicamos la presencia en nuestra dienta del mundo vegetal, especialmente en la alimentación de los más pequeños, cuyo paladar parece sólo apreciar el sabor de los carbohidratos simples. Cambiar esta tendencia es una reivindicación saludable y sabrosa

Beneficios de comer frutas

Beneficios

Conoce los beneficios que aporta cada fruta a nuestro organismo. Cada fruta tiene sus propios beneficios, por lo que la recomendación es variar su consumo para multiplicar sus ventajas. También se recomienda consumir productos de temporada para obtener siempre productos con todas sus propiedades y al mejor precio.

La Organización Mundial de la Salud recomienda consumir cada día dos o tres piezas de fruta (el zumo no cuenta como una ración). El mejor momento es en el desayuno, a media mañana, de merienda o en el postre.

Nutrientes

Las frutas tienen cualidades nutricionales únicas. Aunque cada una de ella aporta sus propios nutrientes, todas tienen en común, por su composición, una fuente muy importante de:
• Agua en un 80-90%.
• Fibra alimentaría entre el 1 y el 5%.
• Vitaminas, en especial vitamina A, C, E y del grupo B.
• Minerales, sobre todo, potasio, magnesio o fósforo.
• Antioxidantes, como antocianinas, resveratrol o flavonoides.
• Glúcidos, como la fructosa, la glucosa o la sacarosa, entre el 5 y el 18%.
• Por cada 100 gramos la fruta aporta una media de 80 calorías.

Si es posible le damos algo de gracia a la lista, como iconos de verduras o de “check” en cada elemento.

Beneficios de las frutas

Frutas deshidratadas

Las frutas deshidratadas tienen básicamente los mismos nutrientes que las frescas, pero han perdido el contenido en agua. Esto siempre que se hayan dejado secar de manera natural, sin añadirles ningún aditivo. Aun así, son más ricas en azúcares y por tanto, al peso, son más calóricas.

Te ayuda a eliminar líquidos y evitar la hinchazón de vientre y piernas. Además, favorece la digestión gracias a la bromelina.

Ayuda a eliminar el colesterol de la sangre gracias a la pectina.

Favorece la función intestinal y protege el hígado al estimular la secreción de jugos gástricos.

Refuerza el sistema inmunológico por su contenido en vitamina C.

Ayuda a controlar la presión arterial por su contenido en bromo.

Reduce los problemas producidos por el acné gracias al ácido cítrico.

Contribuye a la formación de huesos y dientes y tiene más vitamina C que la naranja.

Favorece el correcto funcionamiento de los riñones por su contenido en agua.

Ayuda a adelgazar por su contenido en agua y bajos niveles de azúcar.

Protege la salud cardiovascular por sus ácidos grasos.

Ayuda al funcionamiento del sistema nervioso gracias al potasio y el magnesio.

(arándanos, grosellas, bayas, moras…). Evitan infecciones de orina por sus compuestos polifenólicos.

Acelera el proceso digestivo por su efecto proteolítico.

Evitan el estreñimiento por su efecto laxante debido a la fibra y el sorbitol.

Reducen el ácido úrico gracias a sus hidroxicinamatos.

Tiene poder antioxidante gracias a la quercetina y el ácido málico, así que evitan el envejecimiento prematuro de la piel.

Tiene efecto astringente y antibacteriano, gracias a las punicalaginas o taninos hidrolizables.

Calman la artritis al reducir la proteína reactiva que produce inflamación.

Según los últimos estudios reducen el riesgo de sufrir enfermedades degenerativas y podrían tener propiedades anticancerígenas por su contenido en betacarotenos.

Es rico en potasio por lo que cuida el corazón y el sistema nervioso y promueve el sueño por su contenido en triptófano.

Beneficios de comer verduras

Beneficios

Hay múltiples beneficios en el consumo diario de verduras y hortalizas. Las verduras nos aportan una buena cantidad de vitaminas que son indispensables para el buen funcionamiento de todas las funciones de nuestro cuerpo.

Las verduras aportan gran cantidad de fibra, lo que favorece y ayuda a regular la digestión. Además, son beneficiosas para la salud de nuestros huesos y la prevención de la osteoporosis, gracias a su aporte en potasio y magnesio, que ayudan a reforzar la acción del calcio.

De acompañante a protagonista

Los vegetales y hortalizas son alimentos que carecen de grasas y son pobres en calorías, por lo que ayudan a mantener el peso y combatir la obesidad. El resultado es menos colesterol y triglicéridos y por tanto, menos patologías cardiovasculares.
Siguiendo con la tendencia del estilo de vida saludable que se impone hoy en día, el consumo de verduras de manera diaria es esencial para evitar enfermedades y sentirnos mejor con nosotros mismos.

Además, hay tantas formas diferentes de preparar verduras que incluso los consumidores más exigentes pueden encontrar una forma favorita de comerlas, a la vez que cuidan su organismo y previenen diversas enfermedades.

Por ello es muy recomendable comer todos los días unos pocos vegetales crudos, porque se potencian sus beneficios al no perderse en la cocción ninguna de las vitaminas, minerales y antioxidantes.

Rica en vitamina C y zinc. Es preferible consumirla en crudo. Entre sus beneficios para el organismo, ayuda a la eliminación de colesterol, regula el nivel de grasa en sangre o previene la arteroesclerosis. Es muy recomendable para problemas circulatorios.

Esta familia de hortalizas es rica en vitamina C, A, B1 y B2, lo que ayuda a asimilar mejor el hierro. Uno de los síntomas de niveles bajos de hierro en sangre es una fatiga constante y falta de energía. También son ricas en betacarotenos, con efectos sobre la nutrición de los tejidos y el buen aspecto de la piel.

Son un refrescante natural del organismo. El 95% de su composición es agua. Son ricos en minerales como potasio, fósforo, calcio, magnesio y cobre y vitaminas B1, C, A, E y ácido fólico. Se caracterizan por ser depurativos, diuréticos y laxantes por su alto contenido en fibra, pero no están indicados para los enfermos del riñón.

Destacan por su alto contenido en hierro y magnesio, aportando también calcio. Son ricas en ácido fólico, una vitamina que es antianémica y que resulta imprescindible durante el embarazo para el buen desarrollo del feto. Contienen también vitamina C y A.

Son ricas en vitaminas C, hierro, potasio, fósforo y ácido fólico. Ayudan a regenerar la sangre, por lo que son muy indicadas para personas con anemia. Además, son muy digestivas y ayudan a regular los níveles de azúcar y colesterol en sangre.

El ingrediente básico de las ensaladas se caracteriza por ser una fuente de ácido láctico y hierro. Además es un relajante natural dado su efecto sedante sobre el sistema nervioso.

Su clave está en su intenso color rojo, síntoma de su alto contenido en licópeno, un tipo de caróteno cuya virtud es ser un potente antioxidante. Además, el tomate es rico en vitamina C y E y con un alto contenido en potasio.

Es una hortaliza muy rica en vitamina A, esencial para la piel y en términos generales para fortalecer nuestras defensas

Es una hortaliza con gran contenido en ácido fólico, vitamina C y hierro.

Son un alimento muy rico en vitamina C, B2 y E. Poseen gran cantidad de nutrientes con efecto antioxidante que evitan el envejecimiento prematuro. Sus máximas propiedades se consiguen cuando se consumen en crudo.

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